Todo lo que tenés que saber acerca del Impuesto Mínimo Global

Producto de la digitalización y de los nuevos modelos de negocio es que las empresas multinacionales generan beneficios sin pagar impuestos en los territorios donde son generados dichos beneficios (consecuencia de que no es necesario contar con presencia física en el territorio). Esto se debe a la digitalización de la economía y producto de la misma es que los países se han planteado la necesidad de crear reglas que no pongan en peligro la integridad del sistema fiscal internacional.


Las conversaciones para crear un Impuesto Mínimo Global comenzaron de la mano de la OCDE en el año 2013. Posteriormente, en el año 2015, el proyecto sobre Erosión de la Base Imponible y Traslado de Beneficios (BEPS, por sus siglas en inglés) de la OCDE y el G20 analizó los desafíos fiscales derivados de la digitalización. En el año 2017, el G20 pidió a la OCDE/G20 reemprender el trabajo en la materia y finalmente en 2019, el Marco Inclusivo de la OCDE y el G20 ha estado desarrollando propuestas en relación a dos pilares:

  1. El Primer Pilar establecería nuevas reglas sobre el lugar donde el impuesto ha de ser pagado, así como un novedoso método de reparto de potestades tributarias entre países, este pilar, pretende adaptar las reglas internacionales de imposición sobre la renta a los nuevos modelos de negocio.

  2. El Segundo Pilar introduciría un impuesto mínimo global que ayudaría a los países a abordar el resto de los desafíos vinculados a la erosión de bases imponibles y el traslado de beneficios por parte de empresas multinacionales.

Lo que este Segundo Pilar pretende es establecer los rasgos fundamentales de la solución integral, conocida como propuesta global anti-erosión (propuesta GloBE, por sus siglas en inglés), diseñada para que los grandes negocios que operan a nivel internacional paguen un nivel mínimo de impuestos. El programa de trabajo reúne cuatro reglas:

  • la regla de inclusión de rentas;

  • la cláusula de reversión de la exención;

  • la regla por pagos insuficientemente gravados y

  • la cláusula sobre sujeción a imposición.

Se estima que, conforme al Pilar Dos, el Impuesto Mínimo Global (con una tasa mínima de por lo menos 15%) aportaría cada año cerca de 150 mil millones de dólares en ingresos fiscales adicionales a nivel mundial. Adicionalmente, la estabilización del sistema tributario internacional y el aumento de la seguridad fiscal para los contribuyentes y las administraciones tributarias generarán utilidades adicionales.


En 2021, 139 países y jurisdicciones participaron de las negociaciones y, de ellos, 130 países y jurisdicciones, que representan más del 90% del PIB mundial, se adhirieron a la Declaración que establece un nuevo marco para una reforma fiscal internacional. El marco actualiza los aspectos clave del sistema fiscal internacional, el cuál no sería el adecuado para la economía globalizada y digitalizada del siglo XXI.


Los participantes en las negociaciones fijaron la fecha límite de octubre de 2021 para finalizar el trabajo técnico restante del enfoque de dos pilares, así como el plan para su puesta en marcha eficaz para el año 2023.


¿Quiénes estarían alcanzados por el Impuesto Mínimo Global?

Aquellas compañías cuyos ingresos globales alcancen/superen los 750 millones de euros de utilidades.


¿Cuál sería la tasa del Impuesto Mínimo Global?

Se estima que sería de al menos el 15%. La propuesta del gobierno de Joe Biden había sido de implementar una tasa del 21%, mientras que lo propuesto por los países europeos oscilaba entre tasas del 12% y del 15%.

11 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo